Quisiera aclarar que el texto que aparece sobre la imagen no es mío. Yo simplemente lo traduje, adaptándolo un poco, del original en inglés que encontré en la web.
27 enero 2009
Breve
Quisiera aclarar que el texto que aparece sobre la imagen no es mío. Yo simplemente lo traduje, adaptándolo un poco, del original en inglés que encontré en la web.
03 noviembre 2008
Primer Congreso Nacional de Ateísmo

5, 6 y 7 de Diciembre del 2008
Sala G. Nachman, Teatro Auditorium
Boulevard Marítimo 2280, Mar del Plata, Argentina
En el mundo cada día somos más los que asumimos nuestra falta de fe, elegimos vidas desprovistas de misticismos y argumentos sobrenaturales de cualquier índole. Nos conocen principalmente por el nombre de ateos o agnósticos.
El hombre siempre ha tenido la necesidad de formular preguntas acerca de su origen, existencia y trascendencia. En épocas pasadas la falta de conocimiento y método llevó a la humanidad a buscar refugio cognoscitivo en las religiones. Hoy la ciencia, al no creer en un ser superior o cualquier otra hipótesis metafísica, le da herramientas cada vez más sólidas, para comprenderse a sí mismo y al universo haciéndolo libre de dogmatismos atávicos.
Los ateos no podemos negar que la mayoría de la humanidad es creyente, y si bien preferiríamos un mundo libre de pensamiento mágico, vivimos en uno que no lo es y cada quien tiene derecho a conducir su vida basado en el argumento que prefiera. Es por eso que es fundamental la tolerancia, y aunque nuestra actitud frente a la vida es todavía minoritaria tenemos derecho a pensar y expresarnos en voz alta, sin que esto se sienta como un ataque.
Quienes somos parte de este congreso tenemos la moral fundada en el mas profundo Humanismo, por lo tanto en la libertad, que es una invitación a cuestionar, para no estar atado a voluntades e ideas ajenas y propias; en la Tolerancia hacia los hombres, las ideas no se deben tolerar pasivamente, se deben analizar; en la Razón con la cual atacamos las ideas, y si ellas soportan el embate serán bienvenidas, porque ese es nuestro método para investigar la Verdad. Si el ataque a una idea ya sea filosófica o religiosa es ofensivo, entonces quiere decir que ese abstracto se transformó en un tumor social, que cuando queremos tocar o remover se vuelve doloroso.
Este encuentro tiene como estructura fundamental el pensamiento crítico, basado en el análisis riguroso y objetivo permite superar la tentación conformista de absorber sin mayor reflexión la información trivial, pretendemos ver mas allá de aquello que ciertos intereses quieren que veamos y saber que lo obvio puede esconder un significado mas complejo y, muchas veces, contradictorio con el aspecto que revela una mirada superficial.
Para lograr una sociedad mas justa sostenemos que el Laicismo es el punto de partida. A pesar de los grandes avances que en materia de derecho hemos logrado a lo largo de la historia, aún parece haber cabida en este mundo para el fundamentalismo, la intolerancia y la censura. Los Estados deben ser independientes de la creencia religiosa para que exista la libertad, la igualdad, la tolerancia y para enriquecernos en la pluralidad.
Este Primer Congreso Nacional de Ateísmo no tiene reparo en cuestionar aquellos supuestos más arraigados en las creencias de nuestra sociedad, verificando su validez o abriendo nuevas puertas al conocimiento.
Ing. Fernando Esteban Lozada
Director del Primer Congreso Nacional de Ateísmo.
11 septiembre 2008
Platón se revuelca en su tumba
Se dice que la obra de Platón fundó y dio sustento a toda la filosofía europea posterior, en especial sus famosos Diálogos. La enorme influencia de estos escritos en el pensamiento occidental llega hasta el día de hoy, pariendo y moldeando, aunque no lo sepamos, nuestra propia cosmovisión.
El diálogo que voy a transcribir a continuación, no.
Introducción #1 (Sociológica).
Un viaje en colectivo, en especial si es a bordo de la línea 114, puede deparar muchas sorpresas. Se pasan cantidades de horas suspendido en el tiempo y a merced del tránsito, las condiciones del asfalto, las barreras, y hasta del humor o las planillas horarias del chofer. ¿Quién no ha llegado temprano a destino gracias a un chofer apurado, o demasiado tarde sólo porque tuvo la mala suerte de subir a un colectivo que iba adelantado según su organigrama? Hasta no hace mucho tiempo sólo un buen libro, un walkman o una siesta improvisada, se erigían como paliativos ante viajes inexplicablemente largos. Hoy se suman otras posibilidades de la mano de reprodutores de mp3, mp4 y teléfonos multifunción. Una gran colección de música y por qué no una película o un capítulo de Lost hacen del traslado a la oficina algo más llevadero. Una buena conversación telefónica puede ser también un medio más que agradable de pasar el rato sobre los adoquines, aunque los costos de charlas relajadas suelen ser prohibitivos. La alternativa de baja gama para estas últimas son, claro, los mensajes de texto. Y creo no equivocarme si afirmo que, de todas las opciones que nombré antes, es ésta la más utilizada por los pasajeros. Después de todo, el hombre sigue siendo un animal gregario.
Introducción #2 (Apologética).
El uso de siglas en lugar de nombres responde a uno de los aspectos más importantes del diálogo. Quizá no está explícito en el texto, pero la razón fundamental es la integración al nuevo grupo. Para integrarse es necesario adoptar ciertos valores. El uso de siglas, entonces, es la clara demostración de mi poder de adaptación. El nuevo valor que he integrado a mi vida es la paranoia. ¡Qué gran enseñanza! Me siento un pasito más cerca de la plena realización profesional-personal (lamentablemente el español no cuenta con un vocablo que abrace ambas áreas de la vida que, como todos sabemos, es una sóla).
Por lo demás, la sigla no sólo es estéticamente superior a la palabra, más elegante, esbelta y funcional, sino que tiene una clara función metafórica, haciendo que miles de palabras que nunca convivieron (Dios nos libre!) tengan ahora la posibilidad de hacerlo, yuxtaponiendo sus sentidos, generando nuevas áreas de pensamiento, rompiedo barreras mentales, volviendo obsoleto lo establecido.
Introducción #3 (Fáctica).
El presente diálogo, cuyo soporte no fue la voz humana sino sucesivos mensajes de texto, se produjo, precisamente, a bordo de una unidad de la línea 114, de regreso a casa. Mi amigo GM, anoticiado por mi amiga RL de ciertas novedades ocurridas en torno de la integración de C con T, lanza uno de sus famosos dardos ponzoñosos, disfrazado de SMS, y con esto hecha a rodar el coloquio que hoy nos reúne, amable lector, en este espacio. La primera línea se entiende si se recuerda que mi amigo GM solía comparar C con Suiza, en contraste con GP (Ups! ¿Cómo hago una sigla de una sigla?) que en este escenario sería un ignoto país tropical gobernado hace años por el mismo dictador.
El Diálogo.
GM: ¿Así que T no es Suiza?
RA: Ja! Ni nada que se le parezca... Esto es EEUU con sus manuales infalibles... Un horror.
GM: Home of the braves!
RA: Brave... Que rima con McCain.
GM: Obama rima con banana. Mmmmm no tiene ninguna posibilidad.
RA: ¿Ahora entendés por qué T no es Suiza?
GM: ¿Te dan la membresía de la asociación del rifle al menos?
RA: Sólo si sos VP para arriba. Al resto una chapita con el nombre para colgar del cuello.
GM: Al final los franceses tenían razón.
RA: Sí, claro... Mirá Haití. Todavía me quedo con los ingleses.
GM: Nunca tendrán a Carla Bruni...
RA: Y Uds. nunca tendrán a Ewan McGregor.
GM: Ja! Touché.
Epílogo (Exegética).
Nunca antes un diálogo tan trivial tuvo tantas introducciones. Signos de la postmodernidad, quizá.
Aunque no le tenga demasiada simpatía, indudablemente el crédito sigue siendo para Platón.
Gracias.
29 enero 2008
Promesas no cumplidas
También quisiera aclarar que la promesa hecha en el anterior “post” (qué moderno...) acerca de publicar acá un poema de mi autoría queda por el momento postergada por tiempo indeterminado. Es que las situaciones van cambiando y con ella las necesidades. Prefiero reservarla para cuando haga falta, si es que llega ese momento.
Tanto cambian las situaciones que resulta que ahora estoy escribiendo desde un muy real dos ambientes con terraza (aunque sin acceso a ella por el momento, qué le vamos a hacer, la vida no es perfecta) de mi propiedad. Qué paradoja. Este blog comenzó siendo el espacio virtual que reemplazaba en algunos aspectos al real (vean el primer “post”). ¿Será que ahora tendré que redefinirlo? En todo caso quedará para más adelante, por el momento hay cosas bastante más interesantes que decir...
Vayamos al punto.
Resulta que estoy leyendo un libro muy interesante llamado “Civilización” de Roger Osborne. El autor se pregunta, ya que estamos inmersos en un mega discurso que nos dice que estamos presenciando un “choque de civilizaciones”, y sobre la necesidad de defender la nuestra, qué es verdaderamente la civilización occidental. Qué es esa construcción abstracta a la que se nos llama a proteger y preservar. De dónde viene y qué es lo que ha logrado a lo largo de la historia. Todavía no lo terminé, pero acabo de cruzarme con un par de párrafos de lo más interesantes que quisiera compartir. Son algunas reflexiones sobre la conquista de América. Como siempre, recorté y cambié algunas pocas cosas. No se lo pierdan.
“Quizá el aspecto más inquietante de la conquista de Mesoamérica consiste en la idea de que la sociedad moderna occidental no podía, ni puede, vivir junto a cualquier otra clase de cultura. Nos sentimos obligados a preguntarnos si la manera occidental de pensar y de organizar los asuntos de los humanos nos permite ser capaces de fijarnos y, quizá, de aprender algo de otras culturas sin necesidad de dominarlas, destruirlas e intergrarlas en nuestro sistema. Nuestra historia subsiguiente parace demostrar que las únicas culturas no occidentales que han sobrevivido han sido las que estaban físicamente alejadas (inuit, papúes) o aquellas cuyo poder militar resultaba demasiado fuerte (China).
Sin embargo, Mesoamérica nos explica una historia diferente. El gobierno español, obsesionado con la superioridad de los españoles de pura sangre, introdujo categorías raciales en México y en sus otros territorios. Lo que sucedió en Norteamérica fue diferente. Escasamente habitada, con una gran diversidad de modos de vida, los americanos nativos del norte vivían en su mayor parte en el seno de sociedades basadas en poblados y fundamentadas en redes de parentesco que fueron totalmente aniquiladas por los recién llegados europeos. En cualquiera de los dos casos, más allá de un corto devaneo durante la Ilustración con la noción algo confusa de la “inocencia primitiva”, la suma de todo lo que los europeos han conseguido aprender, tras medio milenio de residencia en América, se acerca mucho a cero.
Nuestra caracterización de otras civilizaciones como “atrasadas”, “retrógradas” o “subdesarrolladas” ha sido una constante occidental desde el siglo XVI. Una vez asentada la idea de una progresión lineal de la historia, resultó imposible deshacerse de ella: las sociedades sólo pueden posicionarse en algún punto de una línea recta que comienza en la Edad de Piedra y continúa a través del tiempo para rozar el futuro en Silicon Valley. No disponemos de un aparato conceptual que nos permita enfrentarnos a una sociedad cuyo desarrollo no se ajuste a este modelo.
La esclavitud hizo posible la colonización de América y dotó a los Estados Unidos, el país que alcanzó el mayor éxito económico del continente, de un legado perdurable. Pero los afroamericanos y los pueblos nativos americanos recuerdan de una manera incómoda que Estados Unidos, como cualquier otra cultura, tiene un pasado. Una vez iniciada la esclavitud masiva, los europeos no tardaron en advertir que todos los esclavos eran africanos. A partir de ahí, se derivó rápidamente la idea de que todos los africanos eran esclavos. Jamás los vieron en otro contexto, no los conocieron como jefes tribales, o poderosos generales, o artistas de talento o hábiles artesanos, sino sólo como bestias de carga humanas e indefensas. Lo más grave no consistía únicamente en la posesión de seres humanos (algo que se practicaba en muchas sociedades), sino en la convicción de que su color les hacía merecedores de su condición, a lo que se sumaba una extraordinaria crueldad.
La historia nos explica los sucesos acaecidos, pero no nos proporciona consejos para el futuro o, al menos, no los consejos que estamos dispuesto a aceptar. La conquista americana no impedirá que la historia se repita. Quizá todo lo que somos capaces de aprender consiste en que una civilización humana, convencida de su superioridad militar, resulta muy capaz, incluso aunque sus miembros se consideren mucho más civilizados de que otros, de infligir una brutalidad indescriptible con el objetivo de destruir otra civilización. Y sabemos muy bien que eso es verdad porque ya ocurrió.”
Por cierto que hay cosas que yo tomaría con pinzas, pero en general está interesante, ¿no? Un poco pesimista, pero no demasiado errado. Quizá la única manera de no repetir los errores sea recordándolos permanentemente.
Feliz 2008!
22 octubre 2006
La Noche Oscura del Alma
Pero vayamos a lo nuestro. La obra que hoy les propongo es, por supuesto, “Noche Oscura del Alma”, nombre que, además de ser enormemente sugerente, pone de manifiesto mi propia falta de creatividad para los títulos de este blog. No me preocupa demasiado ni me trauma. Si uso sus escritos para expresar mis propios sentimientos, ¿por qué habría de censurarme a la hora de apoderarme de sus títulos también?
El autor de esta obra es San Juan de la Cruz, nacido en Castilla y León en 1542, sacerdote y amigo de Teresa de Jesús. Murió en 1591 luego de una vida como mínimo “interesante”, entre cruces, cárceles, alguna que otra fuga, y la fundación de una nueva orden religiosa. Por supuesto que después de perseguirlo durante casi toda su vida, la Iglesia Católica lo elevó a la categoría de santo 135 años luego de su muerte.
Quienes me conocen saben que admiro profundamente a Loreena McKennitt. Fue a través de ella que conocí este poema. En su álbum “The Mask and Mirror” lo transformó en una bellísima canción, para la que tuvo que recurrir a una traducción, por supuesto. Supongo que en esa ocasión fue ella la que sintió la frustración de tener que traducir lo imposible. En esta oportunidad somos nosotros los afortunados que podemos leer sin mediaciones lo que Juan de la Cruz quiso decir.
Como en casos anteriores, le introduje algunos pequeños cambios, mínimos. Si quieren el original sin estos detalles lo van a tener que buscar en otro lado. Es que estos detalles se me hacen necesarios para completar mi visión del asunto.
Que la disfruten.
------------------------------------------
Noche Oscura del Alma
En una noche oscura,
con ansias, en amores inflamado,
¡oh dichosa ventura!
salí sin ser notado,
estando ya mi casa sosegada.
A oscuras y seguro,
por la secreta escala disfrazado,
¡oh dichosa ventura!
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.
En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz ni guía
sino la que en el corazón ardía.
Aquésta me guïaba
más cierto que la luz del mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.
¡Oh noche que me guiaste!,
¡oh noche amable más que el alborada!,
¡oh noche que juntaste
Amado con Amada,
Amada en el Amado transformada!
En mi pecho florido,
que entero para él solo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba.
El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería,
y todos mis sentidos suspendía.
Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el amado,
cesó todo, y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.
03 octubre 2006
Perdón, Guillermo!!!
No es una traducción, más bien una versión libre. Es más lo que me dice a mí, que lo que le dice al mundo, pero juro que es todo lo que puedo hacer... Sigue llegando a mi interior como el primer día. O para ser sincero, me llega más.
Pido mis disculpas habituales a Guillermo, una vez más lo han bastardeado, pero esta vez, al menos, desde el corazón.
Ahí va, esto es lo que me dijo un poema. Que lo disfruten.
-----------------------
Dulce y Veinte
Ay, mi vida, por dónde andás?
Quedáte y escuchá: tu verdadero amor está llegando.
Ése.
El que puede cantar como tenor y como barítono.
Ya no escapes, mi dulce.
Los viajes siempre terminan cuando los amantes se encuentran.
Cualquier hijo de vecino lo sabe.
¿Qué es el amor? Nada del otro mundo...
La alegría de este día, viene con la risa de este día
Lo que vendrá nadie lo sabe.
En la postergación no hay placer.
Vení, entonces. Y besáme dulce. Y veinte.
Nuestra plenitud no es eterna.
--------------------
PD: Por comentario o quejas, ya saben dónde ubicarme.
03 septiembre 2006
Dulce y Veinte
Casualmente hace un tiempo dí con un álbum muy interesante. Se llama “Human” y su autor, Nitin Sawhney. Inglés de origen indio. Mucha fusión, muchas resonancias antiguas con ecos presentes. Bastante bajón, muy de mi estilo. Y allí se quedó sonando casi obsesivamente durante un par de semanas en mi living. A medida que lo iba conociendo fui acercándome sucesivamente a varios de sus temas. El último al que llegué fue el que me reservaba la sorpresa. La obsesión fue trasladándose del álbum completo a esta canción solamente. Una y otra vez. Descubriendo en la repetición cómo determinadas notas, palabras, a veces sólo respiraciones, adquieren otros sentidos. Por supuesto ya había rastreado la letra para poder entenderla por completo, y las lecturas, tan repetidas como la música, no se agotaban fácilmente. Por algún motivo me sentía especialmente atraído por dos estrofas en particular, la primera y la útima. Conformaban para mí una unidad especial de sentido. El medio se desdibujaba frente al comienzo y al final, tan potentes, tan claros, tan bellos. Tan perfectos. Y dentro de estas dos estrofas, tres palabras atraían mi mirada con especial fuerza. Una extraña cadena de letras que creaban sentidos y sonidos casi discordantes, pero que contenían una rara coherencia. Por supuesto que me refiero al título de este cuento. Dulce y Veinte. Raro, ¿no?
(Y mientras tanto, afuera, en la vida de a pie, algunas cosas comenzaban a ocurrir).
Tanto llegué a amar estos versos, y aquellas tres palabras, que decidí sería una buena excusa para escribir algo acá, en mi dos-ambientes-sin-terraza virtual, aunque confieso que no tenía ni siquiera una pista sobre lo que quería escribir. Sólo sabía que de algún modo tenía que compartir ese poema con más gente. La única certeza era acerca del título. Dulce y Veinte. Palabras incoherentes que tanto lograban transmitir. Como ya no me daba la cara para copiar y pegar el poema (mis sucriptores podrían sensibilizarse), lo fui postergando, hasta que, casualmente, descubro que esas dos estrofas, y no otras, conforman un poema bastante antiguo, pero claramente vigente. Un poema cuyo autor es nada más y nada menos que el amigo Guillermo.
(Y las casualidades son lo que lentamente comenzaron a construir las otras cosas también. No sé dónde van a terminar, pero el camino vale la pena).
Sí, el mismísimo Shakespeare me habló durante algo más de un mes, hasta que lo encontré. Reconozco que llegué un poco tarde. Unos cuatrocientos años tarde, pero llegué al fin. No creo que a él le moleste. Lo imagino un tipo paciente con las cosas que verdaderamente importan. Las cosas por las que vale la pena esperar. Casualmente también, la canción donde se encuentra este poema, se llama “Waiting”. El detalle final es que él mismo, el propio Shakespeare, hace cuatro siglos, tituló este poema “Dulce y Veinte”.
Sweet-and-Twenty
O MASTER mine, where are you roaming?
O, stay and hear! your true love 's coming,
That can sing both high and low:
Trip no further, pretty sweeting;
Journeys end in lovers meeting,
Every wise man's son doth know.
What is love? 'tis not hereafter;
Present mirth hath present laughter;
What 's to come is still unsure:
In delay there lies no plenty;
Then come kiss me, sweet-and-twenty!
Youth 's a stuff will not endure.
02 agosto 2006
El dios abandona a Antonio
Salud!
PD. Fono, me estás debiendo en mes de febrero de 2007. Acordate que habíamos quedado en que pagabas siempre 6 meses adelantado.
------------------------------------------------------------------------
El dios abandona a Antonio
Cuando a media noche se escuche
pasar una invisible comparsa
con música maravillosa y grandes voces,
tu suerte que declina, tus obras fracasadas
los planes de tu vida que resultaron errados,
no llores vanamente.
Como hombre preparado desde tiempo atrás
como un valiente
dí tu adiós a Alejandría, que se aleja.
No te engañes
no digas que fue un sueño.
No aceptes tan vanas esperanzas.
Como hombre preparado desde tiempo atrás
como un valiente
como corresponde a quien de tal ciudad fue digno
acércate con paso firme a la ventana
y escucha con emoción - no con lamentos
ni ruegos de débiles - como último placer,
los sones, los maravillosos instrumentos de la
comparsa misteriosa
y dí tu adíós a esa Alejandría
que pierdes para siempre
Constatino Cavafis
30 julio 2006
26 marzo 2006
Despertando a los espíritus
La verdad es que no lo creo en absoluto. Pienso, más bien, que una única palabra, dicha como corresponde, en el momento adecuado, con la entonación justa, con el sabor único de cada sonido; o escrita en el entorno más preciso, con la decisión más meditada y con la intención más firme, no puede ser más elocuente que la más rica de las imágenes.
O no.
Quizá un imagen, una única imagen sea capaz de disparar tantos sentimiento y pensamientos, que la sola idea de poner todo eso en palabras sea tan aterrorizadora que preferimos negarla. Porque sería un bochorno tener que reconocer que nuestra lengua y nuestra capacidad de expresión no son suficientes para decir una imagen. Una única imagen.
¿O no?
Quizá deba reconocer que no tengo la más mínima idea. ¡Qué buena idea! Hasta podría echarle a esta confusión toda la culpa de mi incomunicación. Quizá cuando tuve que decir algo importante sólo mostré una imagen. Quizá cuando necesité la imagen no supe más que hablar.
O escribir.
La cuestión es que hoy tengo dos imágenes que surgieron porque el otro día estaba mi amigo Fono en casa y nos metimos con los espíritus. Las imágenes que ven a continuación son fotos tomadas sin ningún tipo de truco. Fueron hechas en una sola toma, sin superposiciones. No están posproducidas en Photoshop ni nada de eso. Son fotos de primera mano.
Y quizá no digan nada.

O quizá sí.

¿Un desperdicio de recursos?
Decía que nos metimos con los espíritus pero que nadie se preocupe, sigo tan escéptico como simpre. La idea de estas fotos surgió mientras nos tomábamos unos whyskies. Infalible. Los espíritus destilados no soportan muy bien el encierro y tienden a salir apenas vislumbran una oportunidad.
Total que éstas son sólo dos de las fotos que hicimos. Fue bastante divertido, aunque deba reconocer que no muy original.
Quizá publique alguna otra cuando me quede mudo. Para que ella se encargue de decir las mil palabras que me corresponden a mí.
28 febrero 2006
Es chiquito, pero es mío!
Total que tardé mucho. En realidad tardo mucho para casi todo, así que tampoco esto es sorprendente (y no voy a explayarme hoy sobre este tópico). Tardé mucho y recién me puse en marcha una vez asumido que muy probablemente nunca vaya comprarme mi propia casa. Pertenezco a esa franja etaria que accede a la propiedad sólo por herencia o por un inaudito golpe de suerte. Raro, ¿no? Mi cerebro funciona de maneras muy curiosas, y no puedo evitarlo. Parece ser que un espacio propio es un espacio propio, sin importar si se trata de espacio físico, virtual, emocional, intelectual o espiritual (de todos modos, si pudiera elegir - y siempre que logre sortear la vagancia - me quedo con una casa con parque, pileta y garage...). Así que después de asumirlo, las opciones escaseaban, y dejé de visitar webs buscando un préstamo hipotecario y comencé a visitar webs buscando blogs. Y acá estoy! Estrenando "Dos Ambientes Sin Terraza"!
Todavía queda resquemor por esta cuestión de la continuidad, pero nada puedo hacer por el momento. Paciencia, y veremos qué ocurre. Está pendiente la explicación del "isefet" que está en la dirección de este blog, pero la dejo para más adelante. Prefiero racionar a dejarme aplastar por el miedo a descubrir que no tengo nada que decir (qué horror!).
No sé si esto tiene sentido, pero como casi nada lo tiene, seguramente el mundo podrá sobreponerse y cargar con un sinsentido más.

