Sólo para justificar la suscripción de mi público, copio en esta oportunidad algo que acabo de encontrar por allí, tirado en un rincón de la web. No sé muy bien qué quiere decir su autor, pero hizo resonar algunas cosas dentro de mí. Lo publico rápidamente, no vaya a ser cosa que dentro de un par de días me dé cuenta de lo que realmente quiso decir Cavafis, y me horrorice por haberme sentido indentificado con su mensaje...
Salud!
PD. Fono, me estás debiendo en mes de febrero de 2007. Acordate que habíamos quedado en que pagabas siempre 6 meses adelantado.
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El dios abandona a Antonio
Cuando a media noche se escuche
pasar una invisible comparsa
con música maravillosa y grandes voces,
tu suerte que declina, tus obras fracasadas
los planes de tu vida que resultaron errados,
no llores vanamente.
Como hombre preparado desde tiempo atrás
como un valiente
dí tu adiós a Alejandría, que se aleja.
No te engañes
no digas que fue un sueño.
No aceptes tan vanas esperanzas.
Como hombre preparado desde tiempo atrás
como un valiente
como corresponde a quien de tal ciudad fue digno
acércate con paso firme a la ventana
y escucha con emoción - no con lamentos
ni ruegos de débiles - como último placer,
los sones, los maravillosos instrumentos de la
comparsa misteriosa
y dí tu adíós a esa Alejandría
que pierdes para siempre
Constatino Cavafis
02 agosto 2006
30 julio 2006
26 marzo 2006
Despertando a los espíritus
Una imagen vale más que mil palabras, dicen.
La verdad es que no lo creo en absoluto. Pienso, más bien, que una única palabra, dicha como corresponde, en el momento adecuado, con la entonación justa, con el sabor único de cada sonido; o escrita en el entorno más preciso, con la decisión más meditada y con la intención más firme, no puede ser más elocuente que la más rica de las imágenes.
O no.
Quizá un imagen, una única imagen sea capaz de disparar tantos sentimiento y pensamientos, que la sola idea de poner todo eso en palabras sea tan aterrorizadora que preferimos negarla. Porque sería un bochorno tener que reconocer que nuestra lengua y nuestra capacidad de expresión no son suficientes para decir una imagen. Una única imagen.
¿O no?
Quizá deba reconocer que no tengo la más mínima idea. ¡Qué buena idea! Hasta podría echarle a esta confusión toda la culpa de mi incomunicación. Quizá cuando tuve que decir algo importante sólo mostré una imagen. Quizá cuando necesité la imagen no supe más que hablar.
O escribir.
La cuestión es que hoy tengo dos imágenes que surgieron porque el otro día estaba mi amigo Fono en casa y nos metimos con los espíritus. Las imágenes que ven a continuación son fotos tomadas sin ningún tipo de truco. Fueron hechas en una sola toma, sin superposiciones. No están posproducidas en Photoshop ni nada de eso. Son fotos de primera mano.
Y quizá no digan nada.

O quizá sí.

¿Un desperdicio de recursos?
Decía que nos metimos con los espíritus pero que nadie se preocupe, sigo tan escéptico como simpre. La idea de estas fotos surgió mientras nos tomábamos unos whyskies. Infalible. Los espíritus destilados no soportan muy bien el encierro y tienden a salir apenas vislumbran una oportunidad.
Total que éstas son sólo dos de las fotos que hicimos. Fue bastante divertido, aunque deba reconocer que no muy original.
Quizá publique alguna otra cuando me quede mudo. Para que ella se encargue de decir las mil palabras que me corresponden a mí.
La verdad es que no lo creo en absoluto. Pienso, más bien, que una única palabra, dicha como corresponde, en el momento adecuado, con la entonación justa, con el sabor único de cada sonido; o escrita en el entorno más preciso, con la decisión más meditada y con la intención más firme, no puede ser más elocuente que la más rica de las imágenes.
O no.
Quizá un imagen, una única imagen sea capaz de disparar tantos sentimiento y pensamientos, que la sola idea de poner todo eso en palabras sea tan aterrorizadora que preferimos negarla. Porque sería un bochorno tener que reconocer que nuestra lengua y nuestra capacidad de expresión no son suficientes para decir una imagen. Una única imagen.
¿O no?
Quizá deba reconocer que no tengo la más mínima idea. ¡Qué buena idea! Hasta podría echarle a esta confusión toda la culpa de mi incomunicación. Quizá cuando tuve que decir algo importante sólo mostré una imagen. Quizá cuando necesité la imagen no supe más que hablar.
O escribir.
La cuestión es que hoy tengo dos imágenes que surgieron porque el otro día estaba mi amigo Fono en casa y nos metimos con los espíritus. Las imágenes que ven a continuación son fotos tomadas sin ningún tipo de truco. Fueron hechas en una sola toma, sin superposiciones. No están posproducidas en Photoshop ni nada de eso. Son fotos de primera mano.
Y quizá no digan nada.

O quizá sí.

¿Un desperdicio de recursos?
Decía que nos metimos con los espíritus pero que nadie se preocupe, sigo tan escéptico como simpre. La idea de estas fotos surgió mientras nos tomábamos unos whyskies. Infalible. Los espíritus destilados no soportan muy bien el encierro y tienden a salir apenas vislumbran una oportunidad.
Total que éstas son sólo dos de las fotos que hicimos. Fue bastante divertido, aunque deba reconocer que no muy original.
Quizá publique alguna otra cuando me quede mudo. Para que ella se encargue de decir las mil palabras que me corresponden a mí.
28 febrero 2006
Es chiquito, pero es mío!
Tardé mucho en tomar la decisión de comenzar un blog. En parte, supongo, porque la vagancia siempre ocupa el primer puesto cuando existen varias opciones. Y otro poco, tengo que reconocer, se debe a que naturalmente le temo a las cosas que requieren de un compromiso en el tiempo. Y se supone que un blog debe crecer, ¿no? Claro que nadie va a venir a reclamarme "che! qué mal que no publicaste nada anteayer..." o algo así, pero cuántas veces actuamos como los perros de Pavlov, sólo por reflejo condicionado...
Total que tardé mucho. En realidad tardo mucho para casi todo, así que tampoco esto es sorprendente (y no voy a explayarme hoy sobre este tópico). Tardé mucho y recién me puse en marcha una vez asumido que muy probablemente nunca vaya comprarme mi propia casa. Pertenezco a esa franja etaria que accede a la propiedad sólo por herencia o por un inaudito golpe de suerte. Raro, ¿no? Mi cerebro funciona de maneras muy curiosas, y no puedo evitarlo. Parece ser que un espacio propio es un espacio propio, sin importar si se trata de espacio físico, virtual, emocional, intelectual o espiritual (de todos modos, si pudiera elegir - y siempre que logre sortear la vagancia - me quedo con una casa con parque, pileta y garage...). Así que después de asumirlo, las opciones escaseaban, y dejé de visitar webs buscando un préstamo hipotecario y comencé a visitar webs buscando blogs. Y acá estoy! Estrenando "Dos Ambientes Sin Terraza"!
Todavía queda resquemor por esta cuestión de la continuidad, pero nada puedo hacer por el momento. Paciencia, y veremos qué ocurre. Está pendiente la explicación del "isefet" que está en la dirección de este blog, pero la dejo para más adelante. Prefiero racionar a dejarme aplastar por el miedo a descubrir que no tengo nada que decir (qué horror!).
No sé si esto tiene sentido, pero como casi nada lo tiene, seguramente el mundo podrá sobreponerse y cargar con un sinsentido más.
Total que tardé mucho. En realidad tardo mucho para casi todo, así que tampoco esto es sorprendente (y no voy a explayarme hoy sobre este tópico). Tardé mucho y recién me puse en marcha una vez asumido que muy probablemente nunca vaya comprarme mi propia casa. Pertenezco a esa franja etaria que accede a la propiedad sólo por herencia o por un inaudito golpe de suerte. Raro, ¿no? Mi cerebro funciona de maneras muy curiosas, y no puedo evitarlo. Parece ser que un espacio propio es un espacio propio, sin importar si se trata de espacio físico, virtual, emocional, intelectual o espiritual (de todos modos, si pudiera elegir - y siempre que logre sortear la vagancia - me quedo con una casa con parque, pileta y garage...). Así que después de asumirlo, las opciones escaseaban, y dejé de visitar webs buscando un préstamo hipotecario y comencé a visitar webs buscando blogs. Y acá estoy! Estrenando "Dos Ambientes Sin Terraza"!
Todavía queda resquemor por esta cuestión de la continuidad, pero nada puedo hacer por el momento. Paciencia, y veremos qué ocurre. Está pendiente la explicación del "isefet" que está en la dirección de este blog, pero la dejo para más adelante. Prefiero racionar a dejarme aplastar por el miedo a descubrir que no tengo nada que decir (qué horror!).
No sé si esto tiene sentido, pero como casi nada lo tiene, seguramente el mundo podrá sobreponerse y cargar con un sinsentido más.
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